Los telescopios Webb y Hubble unen esfuerzos para observar un par de cúmulos estelares en la Pequeña Nube de Magallanes.

Los telescopios espaciales Hubble y James Webb de la NASA han unido fuerzas para observar un fascinante dúo de cúmulos estelares, NGC 460 y NGC 456, ubicados en la Pequeña Nube de Magallanes. Estas observaciones combinadas ofrecen una visión sin precedentes del medio interestelar y los procesos de formación estelar en un entorno que simula las condiciones del universo primitivo.

Esta imagen muestra los cúmulos NGC 460 (en el centro) y NGC 456 (Arriba a la derecha). La imagen combina 12 observaciones superpuestas realizadas por el Telescopio Hubble y el Telescopio James Webb en longitudes de onda del espectro visible y del infrarrojo, respectivamente. (Créditos: NASA, ESA, and C. Lindberg (The Johns Hopkins University); Processing: Gladys Kober (NASA/Catholic University of America))

Los objetos NGC 460 y NGC 456 son dos cúmulos abiertos, que se encuentran localizados en la Pequeña Nube de Magallanes, una galaxia enana satélite de la Vía Láctea, a unos 200.000 años luz aproximadamente. Ambos hacen parte de una región interconectada de nebulosas y cúmulos estelares. La perspectiva del Hubble, en luz visible, ha capturado el gas ionizado resplandeciente, revelando cómo la radiación estelar crea “burbujas” en las nubes de gas y polvo, que aparecen en tonos azules. En contraste, la visión infrarroja del Webb ha destacado las aglomeraciones y las delicadas estructuras filamentosas de polvo, que brillan en rojo al ser calentadas por la luz estelar. Esta aproximación complementaria proporciona una comprensión más completa del medio interestelar, la mezcla de gas y polvo entre las estrellas.

En las imágenes se aprecia la presencia de nódulos que son regiones activas de formación estelar, con estrellas bebés que tienen edades entre 1 y 10 millones de años. Esta región conocida como el complejo N83-84-85, es un objeto interesante de estudio porque alberga varias estrellas de tipo O, que son muy calientes, azules, y extremadamente masivas. Estas estrellas constituyen apenas un 0,00003% de la Secuencia Principal. Se estima que en la Vía Láctea tan solo existen unas 20.000 estrellas de tipo O.

Otro aspecto interesante de estudio, lo constituye el hecho de que la Pequeña Nube de Magallanes posee un menor enriquecimiento de metales que la Vía Láctea, lo que imita las condiciones que prevalecían en el universo temprano. Esto la convierte en un valioso “laboratorio” para estudiar la formación estelar y el medio interestelar en las etapas iniciales de la historia cósmica. Los investigadores planean utilizar estos datos para analizar el flujo de gas, refinar la historia de colisiones de las Nubes de Magallanes, examinar los estallidos de formación estelar durante las interacciones galácticas y comprender mejor el medio interestelar.

Metalicidad estelar


Referencias

1.- NASA Hubble Mission Team. 2025. NASA’s Hubble and Webb Telescopes Reveal Two Faces of a Star Cluster Duo. Julio de 2025. Disponible en: https://science.nasa.gov/missions/hubble/nasas-hubble-and-webb-reveal-two-faces-of-star-cluster-duo/