Astrónomos detectan por primera vez emisión de radio procedente directamente de un exoplaneta

Por primera vez, los astrónomos han conseguido localizar de manera inequívoca una emisión de radio en un planeta situado fuera del Sistema Solar. El protagonista es Beta Pictoris b, un gigante gaseoso joven que orbita la estrella Beta Pictoris, a unos 19,6 pársecs —aproximadamente 64 años luz— de la Tierra. Utilizando el conjunto de radiotelescopios MeerKAT, en Sudáfrica, un equipo del Center for Astrophysics | Harvard & Smithsonian y la University de Oregon detectó ráfagas de radio rápidas, recurrentes y fuertemente polarizadas que pudieron ser asociadas al planeta y no a su estrella anfitriona.

El resultado, presentado en un trabajo publicado como preprint en arXiv el 15 de septiembre de 2026, constituye además la primera medición directa de la intensidad de un campo magnético en un exoplaneta.

Detectar ondas de radio procedentes de un sistema planetario no significa necesariamente que el planeta sea quien las produce. Las estrellas pueden generar su propia emisión de radio y, desde la Tierra, separar una señal planetaria de una señal estelar constituye un desafío especialmente importante. De hecho, observaciones anteriores habían encontrado emisiones coherentes de radio en sistemas que contienen exoplanetas, pero no habían conseguido localizar de manera inequívoca la fuente en el planeta.

Una ventaja en este caso la constituye el hecho de que el planeta ha sido observado directamente, incluso su descubrimiento en 2008 se produjo por la técnica de imagen directa, y se encuentra a una separación angular considerable de su estrella. Además, Beta (β) Pictoris es una estrella relativamente tranquila desde el punto de vista magnético, lo que reducía la posibilidad de confundir una emisión estelar con una señal producida por el planeta.

ESO/A.-M. Lagrange et al.
Imagen directa de Beta Pictoris b (Créditos: ESO/A.-M. Lagrange et al.)

El equipo observó el sistema en cuatro ocasiones entre 2025 y 2026, utilizando las bandas L y S de MeerKAT, que cubren aproximadamente de 0,85 a 3,5 GHz. Y la señal apareció en todas las campañas.

El paso decisivo no fue simplemente detectar radioemisión, sino determinar exactamente de dónde procedía. Para conseguirlo, los investigadores utilizaron varias fuentes de referencia observadas en el campo —incluidos cuásares identificados por el proyecto GAIA— para ajustar el marco de referencia astrométrico de las imágenes de MeerKAT.

Después de corregir la posición y considerar las diferentes fuentes de incertidumbre, la fuente de radio coincidió con la posición esperada de Beta Pictoris b.

Las características de la señal también proporcionan una pista sobre su origen: Los investigadores detectaron ráfagas que cambian rápidamente, se repiten con el tiempo y presentan una polarización circular extraordinariamente elevada, de aproximadamente 40 % a 70 % en las ráfagas más intensas.

Ese comportamiento es compatible con un mecanismo conocido como Inestabilidad Máser de Ciclotrón Electrónico (ECMI por sus siglas en inglés). El proceso puede producirse cuando electrones energéticos se mueven a lo largo de las líneas del campo magnético. El resultado es una emisión de radio coherente que comparte características con las emisiones aurorales observadas en varios planetas del Sistema Solar y en algunas enanas ultrafrías.

En la Tierra, las auroras que vemos en las regiones polares están relacionadas con la interacción entre partículas cargadas y el campo magnético. En planetas gigantes como Júpiter también existen fenómenos aurorales capaces de producir intensa emisión de radio; y Beta Pictoris b parece estar mostrando una versión mucho más distante de este fenómeno.


Referencias

1.- Ortiz Ceballos, K. N., Berger, E. & Cendes, Y. (2026). Discovery of radio emission from the exoplanet β Pictoris b. arXiv:2609.16720. https://doi.org/10.48550/arXiv.2609.16720